A pesar de representar un porcentaje pequeño respecto al total de agua planetaria, las aguas continentales (agua dulce) juegan un papel fundamental tanto en los ecosistemas naturales como en el desarrollo humano, más aún cuando se tiene en consideración que sólo una pequeña parte de estas aguas son accesibles. Una primera diferenciación entre las aguas continentales es aquella que tiene en cuenta su localización, ya sea en superficie o bien en el interior de los continentes (subterránea).