El agua se utiliza como recurso en todas las actividades económicas y se suele diferenciar entre usos consuntivos y usos no consuntivos. En los primeros, el agua utilizada se restituye en otro lugar aunque en menor cantidad y con una calidad diferente. Dentro de este grupo se encuentra el consumo agrícola, el consumo industrial y el consumo urbano. En cambio, en los usos no consuntivos, aunque existe el peligro de una alteración de la calidad, sólo se aprovecha como medio de transporte, como elemento de paisaje (turístico, recreativo, deportivo) o como fuente energía.

Distribución de los recursos hídricos y de la población por continentes

Fuente: Elaboración propia a partir de UNEP

 

El consumo de agua actual es 6,5 veces superior al que había a principios del siglo XX y se prevé que este consumo continuará subiendo de manera significativa. La causa es el crecimiento de la población mundial, especialmente a partir de la segunda mitad del siglo XX, que ha supuesto una disminución de los recursos per cápita y que se ha visto acompañado por un aumento en la demanda de agua en todos los usos.

Evolución del consumo de agua mundial entre 1900 y 2025

Fuente: Elaboración propia

Pero si la disponibilidad de agua presenta diferencias espaciales importantes, lo mismo sucede con respecto al consumo. Como se puede observar en la figura anterior, el continente asiático es la zona del planeta donde ha aumentado de manera más importante el consumo de agua. Asia consume más de la mitad de agua mundial con un valor similar al de su peso poblacional. En cambio, tanto en Europa y especialmente en América del Norte, el consumo de agua representa un porcentaje muy superior al de su peso demográfico. Todo lo contrario sucede en África y en América del Sur, donde el porcentaje de población es superior al del consumo de agua.

¿A qué uso o usos se destina el agua que se consume?

La agricultura ha ocupado y sigue ocupando actualmente el primer lugar mundialmente en cuanto al consumo de agua, con un 70% del total (una buena parte se evapora y no se aprovecha), seguida por la industria (22%) y, en último lugar, por el uso doméstico, con un 8%.

No obstante, se dan diferencias importantes en la distribución del consumo de agua teniendo en cuenta el nivel de desarrollo de cada zona. De este modo, en los países en vías de desarrollo la cifra destinada a la agricultura supera el 80% (tres cuartas partes de los 270 millones de hectáreas irrigadas en el mundo se encuentran en los países en vías de desarrollo), mientras que en los países desarrollados no llega al 60%, donde aumenta significativamente la fracción dedicada a la industria (30%) y donde el consumo doméstico se sitúa en un 11%.

Consumo de agua en el mundo por grandes sectores


Fuente: Elaboración propia

La distribución del consumo de agua en cada país por los diferentes usos presenta realidades muy diferentes. El consumo agrícola presenta valores superiores al 80% en la mayoría de los países asiáticos y en buena parte de los de África y de América del Sur y Central. La India encabeza el ranking con un 92% del total. Por su parte, en la mayoría de países europeos, el consumo de agua dedicado a la agricultura está por debajo del 16%, pese a las claras excepciones de España, Grecia y Albania, donde se dedica más de dos terceras partes del total.

Finalmente el Reino Unido y los países Bálticos son los países con un mayor consumo de agua destinado al uso doméstico (> 60%), aunque con porcentajes similares a los de algunos países africanos como la República Democrática del Congo. Ahora bien, esto no quiere decir que sea una cantidad muy grande en números absolutos, sino que como su utilización en la agricultura y la industria es mínima, la que destinan al uso doméstico representan un porcentaje muy importante.

Los datos para Cataluña para el año 2007 se muestran en la siguiente figura. Se puede observar como la agricultura es la principal actividad consumidora de agua, con más de un 70% del total.

Consumo de agua en Cataluña por grandes sectores {fusionchart id="57" consum_daigua_cat_5.8}

Fuente: Elaboración propia a partir de la Agencia Catalana del Agua

 

¿Cuál es el consumo de agua per cápita?

Si nos centramos únicamente en el consumo doméstico promedio por persona y día en el mundo es de unos 100 litros, pero mientras en los países en vías de desarrollo la media apenas llega a 75 litros/habitante/día, en los países más desarrollados es casi el doble. Las proyecciones de futuro indican un incremento importante en el consumo doméstico per cápita de aquí al año 2025, especialmente en Asia y América Latina. Actualmente los Estados Unidos y Canadá son los países con un mayor consumo de agua doméstica con 380 y 335 litros/habitante/día, respectivamente. En el otro extremo hay países como Sudán, con un consumo inferior a los 20 litros. Las diferencias son muy importantes según los países y su grado de desarrollo. A partir de datos de la Agencia Catalana del Agua, el consumo doméstico en Cataluña es de 130,9 litros/habitante/día. Esto supone que, de media, cada catalán consume al año 47,8 m3 de agua para uso doméstico.

 

¿Cómo se distribuye esta cantidad?

En casa son los 35-70 litros que utilizamos cada vez que nos duchamos (claro que pueden llegar a 200 litros si es un baño), entre 6 y 12 litros del depósito del WC, 60 litros de una lavadora, lavar los dientes, limpiar el coche, regar las plantas o el jardín, cocinar, etc.

A este consumo doméstico hay que añadir el agua destinada a la industria, la agricultura y la ganadería. Para producir 1 litro de cerveza se necesitan 10 litros de agua. La cantidad asciende a 100 m3 si es para producir 1 tonelada de acero, 150 m3 para fabricar un coche y 1.000 m3 para producir una tonelada de plástico. Finalmente, en Cataluña, la media anual de agua utilizada en 1 hectárea de regadío es de 8.200 m3.

Esto supone una fuerte competencia entre todos los sectores de actividad para tener garantizadas las necesidades de este recurso, lo que puede generar y genera tensiones en momentos de escasez de agua y en que las administraciones deben priorizar unos usos frente a otros, hasta llegar a limitar o restringir su consumo. Pero claro, todo el mundo considera que su actividad es la prioritaria y, como sabemos, en muchos casos las restricciones llegan al consumo doméstico.