Recibe el nombre de biomasa el conjunto de materia orgánica de origen vegetal o animal (y también aquella que deriva de transformarla), ya sea natural o artificial, fenómeno en el que el Sol y la fotosíntesis ejercen un papel fundamental.

La leña de los bosques se ha utilizado desde siempre para calefacción y para la cocción de los alimentos, fue la fuente de energía principal hasta la aparición del carbón a partir de la Revolución Industrial. Todavía, hoy en día, es fundamental en algunos países en vías de desarrollo. Pero como ya se ha explicado, una explotación inadecuada puede tener consecuencias ambientales muy negativas (deforestación). Ahora bien, la leña de los bosques no es el único tipo de biomasa disponible. Se han de tener en cuenta tanto la biomasa residual como los denominados cultivos energéticos.

La biomasa residual hace referencia tanto a residuos agrícolas como ganaderos, e incluso los residuos sólidos urbanos. De la incineración de estos últimos se genera energía en forma de calor con cogeneración de electricidad. Por otra parte, tanto de los depósitos de residuos controlados como de las plantas de tratamiento de las deyecciones ganaderas (digestión anaerobia) se puede obtener biogás (básicamente metano), que puede ser utilizado como fuente de energía.

Pero hay ciertos cultivos (biomasa) que han tenido últimamente un fuerte empuje gracias a su gran potencial energético, lo que les ha valido el calificativo de cultivos energéticos. Entre estos cultivos hay que destacar la caña de azúcar, la remolacha azucarera o el maíz, mediante los cuales, gracias a un proceso de fermentación alcohólica, se obtiene bioetanol (buen sustituto de la gasolina). Por su parte, de otros cultivos (p.e. soja, girasol o colza) se pueden obtener aceites vegetales para fabricar biodiesel.

Evolución de la producción mundial de bioetanol entre 1998 y 2008

Fuente: Elaboración propia a partir de BP (2009)

La producción de bioetanol en el mundo en el año 2008 llegó a las 34,8 millones de TEP. Desde el año 2000 se ha triplicado la producción, que estaba estancada en torno a los 10 millones de TEP (figura anterior).

Las principales potencias mundiales en la producción de bioetanol son los Estados Unidos de América y Brasil. En 2008 se producía en estos dos países el 89,1% del bioetanol mundial. En tercer lugar, pero a mucha distancia, se encuentra China, con un 2,9%, mientras que el conjunto de países de la Unión Europea sólo representaban un 3,8%.

En cuanto al biodiesel, el productor mundial principal es Alemania (63%), seguido de Francia (17%) y los Estados Unidos (10%).