El consumo energético mundial va ligado al grado de desarrollo conseguido, cosa que actualmente nos da un reparto desigual entre las diferentes regiones del mundo, con importantes contrastes. Es decir, el consumo individual de energía ha aumentado a medida que la sociedad se ha ido desarrollando. Actualmente, tres cuartas partes de la población utilizan solo una cuarta parte de la energía producida.

Por su parte, en la figura siguiente se relaciona el consumo energético individual y el grado de desarrollo con otros factores, como la latitud y el clima (de acuerdo con los estándares de los norteamericanos) y el hecho de disponer en su territorio de abundantes fuentes de energía.

 

Evolución del consumo de energía per cápita por países teniendo en cuenta el nivel de vida, la latitud y el hecho de disponer de recursos energéticos de cada país.

 

Fuente: Elaboración propia a partir del Departamento de geología de la Universidad de Georgia (2006)