Hay una cantidad importante de recursos naturales que pueden ser aprovechados como fuentes de energía. La utilización de estas fuentes de energía ha permitido hasta el momento hacer frente a la demanda de energía de los diferentes sectores de actividad, que es continua y cada vez mayor. Una demanda que no parece que se estabilice, sino todo lo contrario.

¿En qué recurso o recursos ha estado basado el modelo energético futuro que de respuesta a esta demanda creciente?

Para tratar de dar respuesta a esta cuestión primero deberíamos de ver en qué se ha basado el modelo energético hasta la actualidad. La figura siguiente muestra la evolución en el consumo energético mundial teniendo en cuenta la fuente de energía desde el año 1800 hasta el 2000.

Evolución del consumo energético mundial según tipos de fuente (1800 – 2000)


 

Fuente: Elaboración propia

 

La biomasa fue hasta comienzos del siglo XX la fuente de energía principal, con un uso que prácticamente se ha mantenido estable hasta la actualidad, en la que se observa un cierto repunte. El carbón impulsó la industrialización y se convirtió en la fuente de energía esencial para cubrir la demanda incipiente. Pero incluso con el aumento en su uso, especialmente desde los años setenta del siglo XX, veinte años después perderá su hegemonía ante el petróleo, que quedará como principal recurso energético hasta la actualidad. El tercero de los combustibles fósiles (gas natural) entró en acción más tarde, pero su utilización no ha dejado e crecer, especialmente de los años setenta del siglo XX, a partir de la crisis del petróleo. Finalmente, tanto la energía nuclear como la hidráulica, junto con el resto de energías renovables, han experimentado un continuo aumento en su consumo, aunque se encuentran muy lejos del petróleo, del carbón y del gas natural.

El uso de todas las fuentes de energía ha aumentado en mayor o en menor medida. A excepción de la primera mitad del siglo XX, en la que el consumo de energía tenía un crecimiento moderado y hubo una substitución del uso del carbón por el petróleo, a partir de entonces no ha tenido lugar ninguna sustitución de un uso de un tipo de fuente de energía por otra.

La siguiente figura muestra la distribución de la energía primaria generada en el mundo por tipos de fuente en el año 2006, encabezada por el petróleo, con más de un tercio del total, y que junto con los otros dos combustibles fósiles supone un 80,9% del total, mientras que todas las fuentes de energías renovables no llegan al 13%, a la nuclear le corresponde el 6,2%.

 

Consumo de energía primaria en el mundo según tipos de fuente (2006)

 

 

Fuente: Elaboración propia a partir de la IEA (2008)

Por países las realidades pueden ser muy diferentes. Así, en España el petróleo casi representa la mitad del consumo total de energía primaria (48,9%), mientras que las energías renovables solo llegan a un 6,5% y la nuclear a un 10,8%. En cambio, en Francia la energía de origen nuclear representa un 42,3%. En Brasil, el primer lugar lo ocupan las energías renovables (43,8%), gracias al impulso en los biocombustibles. También lo es en Tanzania, con un 91,1% (biomasa tradicional), pero esta elevada cifra en números relativos es fruto de un bajo consumo total. En Islandia las energías renovables también ocupan el primer lugar (75,3%), gracias a la implantación de la energía geotérmica. El carbón es la principal fuente de energía primaria tanto en China (64,2%) como en India (39,4%), mientras que en Argelia y en Irán lo es el gas natural (65,2% y 51,6% respectivamente).

¿Y en Cataluña?

Como en el conjunto de España el petróleo ocupa a primera posición como origen de la energía primaria consumida, con un 48,2% de total (figura siguiente). EL carbón, en cambio, solo representa un 1,1% del total, frente al 26,1% en España. Esta menor presencia del carbón se ve compensada por unos porcentajes más elevados de gas natural (24,9%) y, especialmente, de energía nuclear (19,7%). En cambio, el conjunto de energías renovables representan únicamente un 2,8 % del total. En el año 2007 el aumento experimentado por la energía eólica y la energía solar respecto a los años anteriores se ve contrarrestado por una menor producción de energía de origen hidroeléctrico debida a la situación de sequía que se vivió y que hizo reducir su producción.

Consumo de energía primaria en Cataluña según tipo de fuente (2007)

 

Fuente: Elaboración propia a partir de datos del ICAEN (2008)